En una de esas ocasionas, Lucía nos propuso un juego. Se trataba de escribir cartas con diferentes juegos sexuales, meterlas en una caja y cada vez que quedáramos practicaríamos uno. La caja se iría actualizando con nuevas ocurrencias y su condición era que debían ser juegos bisexuales, pues le apetecía vernos follar entre nosotros. Nosotros dos nos negamos, pero nos amenazó con terminar con aquello así que aceptamos resignados. En uno de esos juegos, me ataron a una silla y Lucía me la chupó, sin sacársela, durante una hora consecutiva en la que consiguió que me corriera tres veces. Yo estaba sentado con los ojos vendados y Mario, de pie enfrente de mí, me obligaba a chupársela, lo que se convirtió en toda una follada oral. Acabé exhausto, atado, con la boca chorreante de semen y viendo como ellos dos follaban. En otros juegos le hemos metido de todo a Lucía por el coño y por el culo, o nos hemos dado entre nosotros. Nos encanta putearnos.
Fui a por unas toallas (al fin y al cabo, era mi habitación), nos limpiamos, y los dos nos despedimos del argentino: Carla con un pico y yo con lengüetazo en su piercing del ombligo. Luego me quedé un rato más besando a Carla, y acariciándola, y sobre todo lamiendo su piercing hasta quedarnos dormidos. Los días que me quedaron en Valencia repetí escenas de sexo con Carla, con el argentino y con los dos a le vez. Un viaje inolvidable. DEDICADO A CARLA, AMUNT VALÉNCIA!
Una mujer muy puta esta caliente y con el coño bine preparado par apegarse una buena follada . La muy zorra le gusta quedar con sus amigos más cachondos y ponerlos a cien, hacer que sus polla s se pongan muy duras y calentarlos a tope.
Fue en ese momento, que no aguanté más. Me quité el condón y me vacié en la espalda y nalgas de ella, quien quedó desmadejada con las nalgas abiertas y llenas de leche.
Luego, Raúl se disculpó conmigo por lo que había hecho, a lo que respondí que no se preocupara ya que no me había molestado.
-Sabés Dany, que me gustó ser activo, me falta probar de pasivo-
El siguió conduciendo, en silencio, hasta que vimos a mis padres saliendo de la empresa donde trabajan. Antes de que ellos suban me larga
-Me debés una mamada Luis-
-Y vos una cogida-
Nos reímos en tanto ellos suben.
-Veo que se llevan bien, eso nos gusta a los padres-
Riendo les respondo
-Por demás, coincidimos en todo ¿es así Dany?-
-No me cabe duda-
Ahora reímos los tres.