Mi pinga debió crecer 1 o 2 cm con esa esena, no quise esperar ninguna invitación así que me acomodé co como pude debajo de Keila cuya entrepierna estaba algo levantada del suelo, mi verga quedó otra vez entre sus piernas, pero en lugar de clavarsela en el coño se la metí en su culo, creo que le tenía ganas a ese culito redondito y bonito, con 2 dedos, mis dedos son gordos, pero hábiles, le comenzé a hurgar el coño.
Finalmente, terminamos la botella de vino, nos vestimos, hablamos un rato y después cada uno se fue para su casa. Era ya pasada la media noche. Las imágenes y sensaciones de lo que había pasado aquella noche eran muy fuertes. Yo nunca me he considerado bisexual… y homosexual… ¡mucho menos! Lo que sí siempre me ha gustado es disfrutar de mi sexualidad abierta y desinhibidamente… sin ataduras… ¿Saben? Creo que lo volvería a hacer.
El tríptico erótico de cuerpos petrificados volvió a la vida paulatinamente conforme cada uno pudimos ser conscientes de nuestros músculos, y como estatuas de sal que lentamente la lluvia disuelve, caímos en la cama uno al lado del otro. Retomamos el aliento para apenas elevar un suspiro profundo de satisfacción.
Cuando descubrí el placer de realizar un trío, me gusto la experiencia que buscaba como lograr conocer mas parejas, desafortunadamente por mi estatus económico de ese tiempo, no podía ir a algún Púb. O algo parecido, decidí buscar en cines para adultos.